Antiguo Hospital de las Cinco Llagas. Restauración de fachadas históricas, salón de plenos del Parlamento de Andalucía (antigua iglesia) y otros elementos originales.
El Hospital de las Cinco Llagas, fundado en el siglo XVI por voluntad de Doña Catalina de Ribera como hospital de mujeres, representa una de las obras cumbre del Renacimiento español. Su construcción, iniciada en 1546 extramuros de la ciudad bajo el patrocinio de la familia Ribera y en el que participaron maestros de la talla de Hernán Ruiz II, autor del cuerpo de campanas de la Giralda y de la Iglesia de la Anunciación, responde a un ambicioso diseño inspirado en modelos europeos como el Hospital Mayor de Milán.
A pesar de ser una obra inacabada que nunca completó su proyecto original, el edificio funcionó ininterrumpidamente como centro asistencial y hospital militar durante más de cuatro siglos, hasta su declive y posterior clausura en 1972. Tras ser declarado Monumento Nacional en 1931 y sufrir daños por el terremoto de 1968, el inmueble fue objeto de profundas rehabilitaciones a finales del siglo XX para adaptarse a su actual y noble función como sede del Parlamento de Andalucía y de la Cámara de Cuentas, integrando su antigua iglesia como salón de plenos.
Se han iniciado los trabajos de restauración de sus fachadas, Salón de Plenos y otros elementos singulares. Unas obras que tendrán una duración de 23 meses y cuentan con un presupuesto de adjudicación de 4,11 millones de euros.
En concreto, los trabajos se centrarán en la limpieza, consolidación y restauración de los casi 9.000m2 de fachadas, chapiteles, Salón de Plenos (antigua iglesia), bóveda del Salón de los Pasos Perdidos, así como otros elementos originales, para los que se necesitarán unas 200 toneladas de piedra calcarenita para restauraciones y reposiciones de elementos deteriorados o desprendidos.
La primera de las fases se centrará en la restauración de la iglesia (actual Salón de Plenos) y progresivamente se irán ampliando al resto de espacios, como son las fachadas y chapiteles, con el fin de afectar lo menos posible al transcurrir diario de la actividad en la Cámara.
